El intendente de Goya, Mariano Hormaechea, anunció en conferencia de prensa un conjunto de medidas de ajuste y reordenamiento administrativo ante la caída sostenida de los ingresos municipales, principalmente por la baja en la coparticipación nacional.
Según explicó, el municipio venía funcionando con equilibrio financiero, sin tomar nuevas deudas desde 2021 —salvo un crédito puntual con el Banco Nación ya casi cancelado— y cumpliendo regularmente con salarios, proveedores y obras. Sin embargo, desde fines de 2025 comenzaron a detectar una disminución en los recursos coparticipables, que se profundizó durante los primeros meses de 2026 y continúa en abril.
Hormaechea atribuyó este escenario al contexto económico nacional y a las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei, señalando que se trata de variables que el municipio no puede controlar.
Frente a esta situación, el intendente dispuso una serie de medidas por un plazo inicial de 120 días:
- Suspensión total de nuevas contrataciones de personal.
- Congelamiento de salarios para funcionarios (secretarios, subsecretarios, directores y coordinadores).
- Restricción de horas extras, que deberán ser autorizadas por el Ejecutivo.
- Reducción de gastos corrientes e inversiones, priorizando únicamente servicios y compromisos esenciales.
El objetivo, sostuvo, es garantizar el funcionamiento básico del municipio, cumplir con el pago de sueldos y proveedores, y sostener el plan de obras, pero con criterios de austeridad y prudencia.
Finalmente, Hormaechea reconoció que la situación es “preocupante” y adelantó que se reforzará la asistencia social, especialmente a través del área de Desarrollo Humano, para acompañar a los sectores más afectados.